El candidato a presidente del Frente de Todos, Alberto Fernández, dio por primera vez pistas sobre las medidas que tomará para resolver la deuda externa con el Fondo Monetario Internacional (FMI), en caso de resultar electo presidente.

En su regreso a Córdoba, donde participó de un almuerzo organizado por la Fundación Mediterránea, el ex jefe de Gabinete durante parte de las presidencias de Néstor Kirchner y de Cristina Fernández (su candidata a vicepresidenta), planteó que ante las condiciones vigentes del préstamo se puede optar por un modelo similar al que utilizó Uruguay en el 2003.

“La deuda es el gran condicionante” que enfrenta la Argentina, sostuvo Fernández ante el auditorio del hotel Holiday Inn, en una actividad organizada por el Instituto de Estudios Económicos sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (Ieral). El candidato criticó la “magnitud” del endeudamiento tomado por el Gobierno de Mauricio Macri por unos u$s 57.000 millones, que hoy “representa -dijo- el 100% del PBI, mientras que en 2015 era el 38%” y, aunque sostuvo que es un “condicionante enorme” para sacar al país adelante, que honrará los compromisos asumidos si llega a la presidencia.

“Nunca nos hemos parado frente a la deuda diciendo que no íbamos a pagar”, sostuvo. Propuso imitar el caso de Uruguay, redefiniendo los plazos de devolución pero sin quita. “Por las condiciones internacionales, no va a ser difícil hacer algo parecido a lo que hizo Uruguay, lo he hablado con inversores internacionales. No va a haber dilucidase para lograr eso. Es ganar tiempo y no hacer quitas”, dijo.

En el caso uruguayo, el mandato Jorge Batlle (Partido Colorado, 2000-2005) estaba en una crisis económica a partir de la inesperada aparición de un foco de fiebre aftosa, que lo llevó a perder importantes mercados en el rubro cárnico. El sistema bancario uruguayo -recuerdan Infobae.com y Ámbito- se vio sacudido por los masivos retiros de ahorros de depositantes  en el primer semestre de 2002. El Estado salió entonces a socorrer económicamente a clientes del Banco República y del Banco Hipotecario (obligado por la Constitución, al ser entidades públicas) y también a otras instituciones. No obstante, Uruguay no pudo evitar la necesidad de reestructurar su alta deuda, que era equivalente a más del 100% del PBI anual. En ese momento, el Gobierno uruguayo había definido alargar los plazos en pos de cumplir con las obligaciones contraídas.

Se llamaba “default”

“En otras épocas esto se llamaba ‘default’. Por la era del posmodernismo lo llamamos ‘reperfilamiento’, pero en el fondo lo que decimos es que no podemos pagar”, continuó la explicación Fernández.

“Vamos a poder afrontar la deuda en una negociación seria y sensata con los acreedores”, afirmó luego, ante unos 500 comensales que seguían su discurso con atención.

En otro tramo de su mensaje, Fernández defendió las bondades de los “superávits gemelos” y remarcó que “los únicos cinco años consecutivos” en los que Argentina estuvo en esa situación fue durante sus cinco años como jefe de Gabinete Kirchner.

La visita de Fernández es la quinta desde que lanzó su candidatura por el Frente de Todos. La última actividad en suelo cordobés había sido para participar de la misa para recordar al ex gobernador cordobés José Manuel De la Sota, en el primer aniversario de su fallecimiento.

El candidato estuvo acompañado ayer por Felipe Solá, Fernando “Chino” Navarro, y Eduardo Wado de Pedro. Antes, había compartido en La Falda un acto con Héctor Daer y delegados del gremio de la Sanidad de todo el país.

“Macri vino a terminar con el cepo y nos dejó cepo, vino a terminar con la inflación y nos dejó el doble”, cuestionó durante ese encuentro. Y agregó: “los peronistas aprendimos de Evita que donde hay una necesidad hay un derecho, mientras que la gestión de Macri se siente que donde hay una necesidad hay un negocio y no ya un derecho”. (Télam/Infobae)